Colmenar de Oreja, 2.000 años de historia al paso del Tajo

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Colmenar de Oreja es un lugar en el que el visitante encontrará “un pueblo donde poder disfrutar de la arquitectura, gastronomía propia, cultura pictórica, musical y teatral, parajes naturales, religiosos, alojamientos con encanto, bodegas con visitas enoturísticas y catas, tradiciones de folclore y taurinas”, resume David Díaz Adsuar, presidente de la Asociación de Empresarios de Colmenar de Oreja – AECOL.

Y es que los 2.000 años de historia que contemplan a esta localidad la convierten en un punto de referencia imprescindible para sumergirse en los orígenes de Madrid. “Colmenar de Oreja fue una de las localidades más pobladas de la provincia de Madrid hasta principios del siglo XX, y un referente industrial por su alfarería de tinajas de barro y la piedra caliza”, destaca Díaz Adsuar.

Una arquitectura ‘viva’

La Plaza Mayor no solo es el centro de la actividad del pueblo, sino también un imperdible de los amantes de la arquitectura histórica. Se trata de una hermosa plaza castellana porticada típica de los siglos XVII y XVIII, asentada sobre soportales de piedra y balconadas de madera. En ella destacan construcciones de gran valor histórico como el Edificio del Pósito (1792) o la Casa Consistorial (1798). 

La Plaza Mayor no solo es el centro de la actividad del pueblo, sino también un imperdible de los amantes de la arquitectura histórica

Punto de encuentro por antonomasia, la Plaza Mayor acoge distintas festividades y efemérides como las corridas de toros, la representación histórica de la Guerra de la Independencia, que se celebra cada 2 de mayo, o el Belén Viviente en Navidad. También es el lugar en el que se levantan mercados y ferias como la del Vino, que tiene lugar en el mes de mayo. La plaza está construida sobre el Puente del Zacatín (S.XVII y XVIII), que facilita la conexión entre los barrios de la Villas y el Arrabal sobre el barranco del Zacatín.

Plaza Mayor de Colmenar de Oreja.

Arte religioso

El visitante que se acerca a Colmenar de Oreja no puede dejar de entrar en sus dos templos más emblemáticos.  Levantada como iglesia fortaleza por la Orden de Santiago en el segundo tercio del siglo XIII, la Iglesia Santa María la Mayor fue ampliada durante los siglos XVI y XVII. En ella confluyen estilos arquitectónicos diversos, como el gótico tardío, el barroco, el manierismo o el herreriano. Destaca la esbelta torre del campanario, de 62 metros de altura, trazada, al igual que las portadas y la sacristía, por Juan de Herrera. Y en su interior, su altar sobre-elevado o las pinturas murales de Ulpiano Checa. En la Iglesia reposan los restos de Cayetano Brunetti, compositor que estuvo en la corte de Carlos IV y que residió en Colmenar de Oreja. La Iglesia de Santa María la Mayor fue declarada Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid en la categoría de monumento. También recibió  el Premio Europa Nostra de Restauración en el año 2009.

Otra de las joyas de arquitectura religiosa de la localidad es la Emita del Cristo del Humilladero, santuario del santo patrón de Colmenar de Oreja, que además ofrece la mejor panorámica de la localidad, con espléndidas vistas del Castillo de Aurelia. Consta de dos capillas de piedra caliza levantadas entre los siglos XVI y XVII de estilo barroco. Abierta todo el año, es uno de los lugares de visita obligada en Colmenar de Oreja. 

Otra de las joyas de arquitectura religiosa es la Emita del Cristo del Humilladero, santuario del santo patrón de Colmenar de Oreja

A la salida de la ermita, el visitante se puede relajar junto a sus jardines y pinar, que regala unas amplias panorámicas de la ciudad y de los campos de cultivo próximos, donde destacan los olivares y viñedos. Los más pequeños encontrarán  gratas sorpresas en el pinar, como la visita de las ardillas y las casitas del Ratoncito Pérez y otros habitantes mágicos que los propios vecinos de Colmenar esconden entre sus troncos.

Colmenar de Oreja, 2.000 años de historia al paso del Tajo
Altar mayor de la iglesia Santa María la Mayor.

Edificios emblemáticos

Otros puntos de interés de la ciudad los constituyen edificios icónicos, como el Museo Ulpiano Checa, “considerado uno de los mejores museos municipales dedicado a un único artista dentro la Comunidad de Madrid”, recuerda  David Sanz. El museo está dedicado de forma monográfica a la obra del pintor local Ulpiano Checa (1860-1916). Formado en las Academias españolas de Madrid y Roma, este artista fue un gran viajero que recorrió Europa, América y el norte de África. Su obra es una verdadera vuelta al mundo a través de caballos galopantes y temáticas historicistas. En su museo destacan sus obras de «Carrera de carros romanos», «Los últimos días de Pompeya» o «La Naumaquia”, que ilustran a la perfección episodios del gran Imperio Romano y sirvieron de inspiración a Hollywood para la gran producción de «Ben-Hur».

También de gran intereses es el Teatro Diéguez. Construido sobre el antiguo Hospital de la Caridad (s.XVI), cuenta con 555 localidades distribuidas entre patio, palcos y anfiteatros. Estas están dispuestas a distintos niveles e inclinación, siguiendo la forma de herradura de los teatros a la italiana. El escenario cuenta con un gran embocadura que da paso a un gran espacio escénico conformado por foso, contrafoso, proscenio y una gran tramoya que conserva sus peines, poleas y tiros originales.  

Colmenar de Oreja, 2.000 años de historia al paso del Tajo
Museo Ulpiano Checa.

Una gastronomía llena de historia y de sabor

La gastronomía de Colmenar de Oreja rinde homenaje a las raíces castellanas de esta Villa. Platos tradicionales, tan humildes en su origen como contundentes y sabrosos en su resultado. No pueden dejar de probarse las especialidades de carne al desarreglo –un estofado de ternera con tomate, cebolla, ajo y perejil– ni las “patatas chulas”. Otros productos artesanos gourmet son el queso Ciriaco, elaborado con leche cruda de oveja manchega y curado en cueva de piedra; las anchoas y boquerones de Sanz Galán o las conservas ecológicas de Cachopo. Entre sus dulces, son famosas sus pelotas de frailes, las rosquillas de vino y las pastafloras, que suelen ser acompañadas por el aguardiente típico, el limoncillo.

Además, Colmenar de Oreja es sinónimo de vinos. La existencia de lagares y depósitos para la elaboración de vino en villas romanas junto a la vega del río Tajo, en el término de Colmenar, está documentada desde el Siglo II. En la actualidad, hay ocho bodegas de vino dentro del casco histórico que elaboran sus vinos dentro de las Denominación de Origen Vinos de Madrid. Todas ellas cuentan con actividades de enoturismo para que el visitante pueda disfrutar plenamente una experiencia inmersiva, llena de sabor, aroma y reminiscencias del pasado. 

Una de las numerosas bodegas de la localidad.

Cómo llegar

  • En transporte público: línea 337 desde Conde de Casal o la línea 415A.
  • En coche: por la autovía de Valencia, la A-3, tomando el desvío de la M-404 a la altura del kilómetro 50 en Villarejo de Salvanés hasta Belmonte de Tajo y desde allí por la M-303 hasta Colmenar de Oreja

Enlaces de interés

Via VOZ POPULI
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