Salvador Gonzalez Tejero 1932-2022

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Pedro A. Mora

Salvador González Tejero nació en Morata de Tajuña el 20 de marzo de 1932. Estudio en el Seminario Conciliar de Madrid y fue ordenado sacerdote en Madrid el día 4 de Junio de 1955. Su Primera Misa la celebró en Morata de Tajuña y su primer destino fue como Párroco de la Parroquia de Navalagamella y encargado de la Parroquia de Fresnedilla de la Oliva, donde permaneció desde el 12 de octubre de 1955 al 30 de abril de 1959. De ahí paso a ejercer el ministerio pastoral como vicario parroquial en la Iglesia de San Pablo en Portazgo. Al año siguiente fue nombrado Consiliario de la JOC (Juventud Obrera Cristiana) para el barrio del Puente de Vallecas.


En abril de 1963 y como sacerdote de la OCSHA, (Obra para la Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana) se incorpora a la Diócesis de Nova Friburgo de Brasil, siendo nombrado párroco de la Parroquia de Sao Bento, de nueva creación. Permaneció en esta misión hasta septiembre de 1968, volviendo a Madrid, desde donde en enero de 1969 se traslada a París. Allí forma parte del equipo parroquial de Notre Dame des Buttes, siendo encargado de la atención pastoral de emigrantes españoles, portugueses y sudamericanos en los Distritos 18 y 19 de esta capital desde donde, además de realizar la misión pastoral, se gana “el pan de cada día” trabajando en distintos empleos manuales. Aprovecha y se matricula en el Institut Catholique de París en clases nocturnas obteniendo la licenciatura de Filosofía. En la Facultad de Ciencias Humanas de la Sorbona estudio Antropología. El “espíritu” del Mayo Francés sigue vivo y se afilia al Sindicato de Estudiantes-UGT-París.


Dedicado en cuerpo y alma a los demás, sufre una grave cardiopatía por lo que tiene que ser repatriado por su familia. En su larga temporada de recuperación se dedica a estudiar y en 1974 aprueba la oposición como funcionario. En aquel momento suscribe un contrato administrativo con el Ministerio de Información y Turismo siendo destinado como traductor de prensa escrita en la Dirección General de Prensa de dicho Ministerio. En noviembre del 1976 opositó al Cuerpo de Interpretes del Ministerio obteniendo el número uno de la oposición. Fue destinado a la Delegación de Turismo de Ibiza y en 1977 pasa a la Delegación Provincial de Alicante donde además es capellán del Convento de las Carmelitas Descalzas.


De vuelta a Madrid se incorpora en la Parroquia de San Ramón Nonato de la mano del obispo Alberto Iniesta, al tiempo que desempeñaba su empleo de funcionario en la Secretaria de Estado de Turismo donde asume diversos destinos como Jefe de Sección y Jefe de Servicio del Ministerio. En ese tiempo colaboró nuevamente en la Parroquia de San Ramón y en la de San Cosme y San Damián de Palomeras. Siguió compaginando trabajo, función pastoral, y estudios convalidando su licenciatura en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid mientras se sacaba la oposición de funcionario de carrera del Cuerpo de Interpretes. En 2001 se incorporó como colaborador en la Parroquia de San Juan de la Cruz, posteriormente paso a la de San Ignacio de Loyola en la Ventilla y más tarde a la de Ntra. Sra. de las Victorias.


Como funcionario público fue fundador de la Federación de Servicios Publicas (FSP-UGT), siendo elegido Strio. Gral. de dicha Federación de Servicios Públicos. Durante siete años participo en negociaciones para los derechos de los funcionarios públicos y desempeño puestos de alta responsabilidad sindical en UGT defendiendo los derechos de los trabajadores.


Salvador vivió años de sueños juveniles en el suburbio vallecano, como pionero en la frontera entre su compromiso vocacional-eclesiástico y el de solidaridad con los hombres, siempre abriendo caminos nuevos, en la liturgia y en el ejemplo pastoral, anunciando y experimentando formas innovadoras que posteriormente alumbró el Concilio Vaticano II estableciendo las normas de la Iglesia de Cristo, de la iglesia del Futuro, uniéndose a aquellos curas que unidos al obispo auxiliar Alberto Iniesta como cabeza visible, compartieron lucha, miedos y temores en aquella conspirativa Vallecas, aquel modelo de curas nuevos, curas obreros, comprometidos especialmente con los pobres, con los desamparados.
Después de vivir en libertad su vocación y compromiso eclesiástico, eligió vivir su independencia como un ciudadano más convalidando sus estudios para desarrollar su vida laboral, volviendo a vivir situaciones, duras y singulares en un cura. Seguir adelante con sus principios tenía su riesgo, pero su éxito estaba en llegar donde él quería abriendo esos caminos fraternales con su peculiar personalidad. Él que en un principio, dudaba de la política, se comprometió sindicalmente avanzando concienzudamente para llegar antes a solucionar los problemas sociales y laborales de los más débiles, de los desprotegidos, su ideal fue ponerse siempre al servicio de los demás. Muchos de los que le han conocido hablan de Salvador -Salva para los de Morata- con admiración lo mismo como persona que como cura, como líder sindical, como hombre público, antes y ahora. Hay quienes le reprochan su comportamiento como sacerdote, no conciben su compromiso político, pero todos le califican, le calificamos como un hombre bueno, libre, idealista, consecuente, independiente, comprometido, amigo de sus amigos, amante de su familia. Una vida llena de valores



Los morateños rindieron homenaje a Salvador González “Salva” el pasado 1 de Mayo en su municipio descubriendo un monolito en la plaza que lleva su nombre. El que fuera sacerdote y Secretario General de la Federación de Servicios Públicos de la UGT es Hijo Predilecto de Morata y un centenar de vecinos asistieron a su homenaje, entre ellos el Alcale de la localidad, Ángel Sánchez, quien destacó en sus palabras la gran figura y el espíritu de “Salva”. En el acto intervinieron también sus amigos Pedro Mora, Ricardo Martín y Pilar Atance, así como sus familiares Mariti González y José Sánchez Carretero, siendo su hermana Rita González la encargada de descubrir el monumento.

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