El cementerio municipal de Fuentidueña de Tajo acogió la tradicional misa en recuerdo de los difuntos, celebrada a las 16:30 horas de este domingo y oficiada por el párroco de la localidad, D. Godofredo. La celebración reunió a vecinos y familiares que acudieron al camposanto para recordar a sus seres queridos.
Durante su homilía, el sacerdote puso el acento en la importancia de mantener viva la memoria de quienes han fallecido y en el vínculo que continúa uniendo a las familias con sus seres queridos, incluso después de la muerte.
«Hemos venido a decir a nuestros hermanos difuntos que nunca les vamos a olvidar. Su nombre estará siempre escrito en nuestro corazón, y eso para siempre», expresó D. Godofredo, quien recordó que el amor permanece a pesar de la ausencia física.
En este sentido, subrayó que «el amor es más fuerte que la muerte», una de las ideas centrales de su intervención. Aunque la muerte impide seguir disfrutando de la presencia, el cariño y la compañía de quienes ya no están, explicó que su recuerdo continúa formando parte de la vida de quienes los aman.
El rezo del Rosario a la Virgen de Alarilla
Uno de los momentos destacados de la homilía fue la referencia al rezo del Santo Rosario celebrado el día anterior en el cementerio municipal, organizado por la Hermandad de la Virgen de Alarilla.
D. Godofredo recordó expresamente aquella celebración, durante la cual los participantes encomendaron a sus familiares fallecidos a la patrona de Fuentidueña de Tajo.
El sacerdote explicó que el Rosario había constituido un primer paso en la oración por los difuntos, al ponerlos bajo la protección e intercesión de la Virgen María.
«No nos hemos equivocado de camino. Hemos llamado a una buena puerta», afirmó al referirse a la confianza de los creyentes en la Virgen, a quien describió como una madre que acompaña, consuela y desea siempre lo mejor para sus hijos.
Un recuerdo para las víctimas del accidente ferroviario de Urda
La celebración también tuvo un momento de recuerdo para las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo).
D. Godofredo quiso tener presentes a las personas fallecidas en el siniestro, sumando su memoria a las oraciones dedicadas a los difuntos durante la celebración religiosa.

