El Corralón de Fuentidueña es sin duda un lugar de lo más diverso. En él han tenido lugar diversas actividades que son pura historia de nuestro pueblo: establo y corral de labranza, aprisco, recinto de festejos taurinos, panadería, herrería, bodegas, garaje militar, molino, sala de cine- teatro, terraza-jardín y viviendas unifamiliares de referencia urbanística. El solar abarca la Travesía de las Huertas, la Avda. de la Paz, -antes Charco-, Caminillo y Alameda.
Por referencias antiguas, la propiedad de los suelos, en su mayoría de la Iglesia y la Nobleza, se distribuían a través de las órdenes militares-religiosas, los maestrazgos y desamortizaciones que dieron lugar a los catastros municipales actuales. Esta del Corralón pudo ser una propiedad adquirida en su día por la familia Roblejo de ascendencia de la Nueva España mejicana.
En un principio la corraliza se destinaba a establos y aperos de labranza, pajares y sarmenteras, también se adaptó el espacio para montar los festejos taurinos en fiestas patronales. Las reses eran conducidas desde las ganaderías ribereñas hasta el Barquillo y desde allí se conducían en encierro hasta el Corralón por la Cañada Real Soriana, pasando por El Charco y la Travesía de las Huertas. El ruedo de la plaza se formaba con carros y galeras donde se acomodaba el público, la sarmentera se utilizaba de palco presidencial. Según me cuenta Alfonso Domínguez, su abuelo Bartolo sacaba las entradas allí para verlo con sus nietos. En este lugar se organizaron festivales con toreros de renombre como Domingo Ortega, El Andaluz… promovidos por D. Fernando González de Miguel, abogado de la Asociación de Toreros.
Durante muchos años funcionó el molino, actividad que manejaba Mariano moliendo cereales para pienso de animales y trigo para amasar y hornear el pan familiar. En los años 40-50 había hornos caseros. En el documental Tierra de España de Joris Yvens y E. Hemingway se pueden ver escenas de panaderos ofreciendo la hornada de pan a las mujeres, en aquel entonces gestionada por UGT. Durante la guerra civil también se utilizó como garaje de vehículos y material bélico.
Otra de las actividades en este espacio gestionada por Antonio Sánchez fue el cine, sala con filas de sillas de madera y “gallinero” donde cada domingo Jesús Vigil proyectaba las películas de actualidad de aquellos tiempos como Bienvenido Míster Marshall, Ivanhoe, Quo Vadis, El Alcázar no se Rinde, ¿Dónde vas Alfonso XII?, La Violetera, El Pequeño Ruiseñor, Marcelino Pan y Vino, El Zorro, La Fierecilla Domada, El Puente sobre el rio Kwai que el mismo seleccionaba y, el obligado NODO con las inauguraciones y los reportajes de los partidos de fútbol y las corridas más importantes. En verano había dos sesiones, una en la sala y otra en el patio. Los chavales de escasos medios veíamos la película desde la tapia que daba acceso al cine-jardín. También se dieron galas de cante y variedades.
En los años 70 de la mano del cura párroco de D. Vicente Rico se creó el Grupo de Teatro Parroquial y en esta sala se representaron numerosas obras de teatro-aficionado con gran aceptación de público.
En verano y con gran éxito se abrió a Terraza-Jardín de baile con música en directo. Por aquí pasaron muchos de los conjuntos de música moderna de la incipiente “Movida Madrileña”. Cada fin de semana se anunciaba algún grupo que interpretaba las canciones de actualidad, haciendo de Fuentidueña el centro de los jóvenes de la Comarca.
Es el Corralón una manzana del centro urbano donde en su periferia se han construido toda clase de edificios reconvertidos con el tiempo. Quedan los restos, los recuerdos históricos y un edificio de referencia singular dedicado a vivienda familiar catalogada como ejemplo y base del desarrollo del Planeamiento Municipal.
Y como no, hacer una mención especial y “dar las gracias a la familia González-Martínez, actuales propietarios y que este San Andrés 2025 han recibido el merecido reconocimiento del Ayun ta miento por sus más de 30 años al frente de su ornamental negocio familiar “Viveros Fuentidueña” dedicado a jardinería, viveros y mantenimiento. Ellos han recuperado algo que nos sirve de recuerdo y añoranza y que es parte de la historia de nuestro pueblo”. Su historia familiar es digna de un artículo especial.

