La Comunidad de Madrid inicia la protección como BIC del recinto amurallado de Villarejo de Salvanés

La Comunidad de Madrid ha dado un paso clave para la protección del patrimonio histórico regional al iniciar el expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Zona Arqueológica, el recinto amurallado de Villarejo de Salvanés. Este conjunto defensivo de origen medieval está considerado uno de los ejemplos más relevantes y singulares de arquitectura fortificada en la región.

La resolución, publicada en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid y consultada por Europa Press, abre ahora un periodo de información pública. Durante esta fase, se recabarán informes de instituciones de prestigio como la Real Academia de la Historia y las universidades Universidad Autónoma de Madrid y Universidad Complutense de Madrid, paso previo a su aprobación definitiva.

Un enclave clave en la historia medieval

El origen del recinto amurallado se remonta al siglo XIII y está estrechamente vinculado a la Orden Militar de Santiago, que promovió su construcción como parte de la estrategia de defensa y repoblación de los territorios conquistados en el centro peninsular.

En ese contexto, Villarejo de Salvanés adquirió una notable relevancia al convertirse en cabeza de la Encomienda Mayor de Castilla. Este extenso territorio destacó por su importancia económica, basada en la ganadería y en el control de las rutas de pastos y de trashumancia, lo que reforzó el valor estratégico de la fortaleza.

Referencias documentales y evolución

La primera mención documental del enclave data de 1267, aunque no será hasta 1468 cuando se haga referencia explícita a la existencia de una fortaleza en la localidad. Con el paso del tiempo, el conjunto defensivo se consolidó como residencia habitual del Comendador Mayor de Castilla durante parte del año, lo que evidencia su relevancia política y administrativa en la época.

La incoación de este expediente supone un avance significativo hacia la protección integral de uno de los conjuntos históricos más emblemáticos del sureste madrileño, cuyo valor patrimonial y arqueológico podría quedar definitivamente reconocido en los próximos meses.