Fuentidueña dio este 1 de agosto un paso más de cara a sus Fiestas 2026 con el tradicional acto de coronación de las Reinas y Caballeros de la Corte de Honor. Una ceremonia cargada de emoción en la que los protagonistas compartieron sus sentimientos, sus recuerdos y el profundo vínculo que mantienen con el pueblo y en la que por primera vez fueron coronados en el nuevo balcón del Centro Cívico.
Caballeros 2026: Pedro Alberto, Gorka y Juan Jesús
La ceremonia comenzó con la coronación de Pedro Alberto, quien en su texto de presentación definió la noche como «uno de los días más importantes» de su vida. El nuevo caballero aseguró sentirse muy feliz y orgulloso de haber sido elegido y recordó de una manera especialmente emotiva a su padre, ya fallecido. «Sé que estaría muy orgulloso de verme aquí, viviendo este momento tan importante para mí», señaló. Pedro Alberto explicó además que, aunque lo echaba mucho de menos, sentía que lo acompañaba desde el cielo y que este reconocimiento también estaba dedicado a él.
Durante su discurso puso en valor unas fiestas que, desde pequeño, ha vivido con mucha ilusión y que sirven para reunir al pueblo, a las familias y a los amigos. También defendió la importancia de mantener vivas las tradiciones y de disfrutar de estos días desde el respeto, la unión y la alegría.

El acto continuó con la presentación de Gorka, caballero infantil de nueve años. En su presentación se destacó su carácter alegre, cariñoso, noble y respetuoso, así como su pasión por el piragüismo, un deporte que practica con ilusión y esfuerzo.
«La piragua le ha enseñado que, remando con dedicación, cualquier meta puede alcanzarse», destacaron durante su presentación. También se puso de relieve que afrontará estas fiestas con el mismo entusiasmo con el que se prepara para cada entrenamiento y con el orgullo de representar a su pueblo.

Por su parte, Juan Jesús Santerio Márquez expresó el orgullo que siente por representar a su pueblo y definió el municipio como el lugar al que siempre podrá llamar hogar.
«Hay lugares que simplemente son especiales y luego está el lugar que todos llamamos hogar. Para mí ese lugar es este pueblo, sus calles, sus fiestas y, sobre todo, sus personas», afirmó.
Juan Jesús dedicó parte de su intervención a agradecer el apoyo de sus padres, a quienes señaló como su ejemplo y su principal respaldo emocional. También tuvo palabras para su novia y sus amigos, a quienes agradeció las risas, los planes improvisados y todos los recuerdos compartidos.

Las reinas 2026: Elena, Irene y Safira
Despues llegó el turno de las reinas. La primera, Elena recordó que en 2018 ya tuvo el privilegio de formar parte de la Corte de Honor como dama infantil. Aquella experiencia permaneció en su memoria y, años después, ha podido revivirla con la misma ilusión.
«Aquella niña que un día tuvo esa suerte nunca imaginó lo feliz que sería al volver a vivir este momento tan bonito», explicó.
Elena aseguró que supone un auténtico orgullo representar al pueblo donde ha crecido, donde conserva algunos de sus mejores recuerdos y del que siempre se ha sentido profundamente orgullosa. También deseó que los vecinos disfruten de unas fiestas unidas, llenas de alegría y de momentos que permanezcan para siempre.

Irene explicó que afronta esta experiencia con una enorme ilusión y con el orgullo de representar al pueblo que siempre ha formado parte de su vida.
«Aquí están muchos de mis mejores recuerdos y los momentos que han hecho que este pueblo sea siempre mi hogar», señaló.
Irene contó que decidió presentarse porque quería formar parte de una tradición especial y porque considera que existen momentos que merecen vivirse con el corazón. Para ella, tener la oportunidad de representar a su pueblo será un recuerdo que la acompañará siempre.

Finalmente, Safira puso el acento en el valor de la familia, las costumbres y las personas que mantienen vivo el sentimiento de pertenencia.
«Un pueblo no es solo un lugar, sino las personas que lo llenan de vida, las tradiciones que pasan de generación en generación y los recuerdos que te acompañan siempre», afirmó.
Safira recordó que Alarilla es el lugar al que siempre tiene ganas de volver y donde ha crecido rodeada de su familia, sus amigos y las personas que la han visto evolucionar. También destacó esas pequeñas cosas que hacen especial a un pueblo, como saludar a todo el mundo por la calle, reencontrarse con la gente de siempre o sentirse en casa cada vez que se regresa.
La joven aseguró que formar parte de la Corte de Honor es un auténtico privilegio y que representará a su pueblo con respeto, ilusión y todo el cariño que siente por sus vecinos.


