La reforma de la A3 nos afecta directamente

El 27 de febrero de 2026 el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible aprobó el expediente de información pública y definitivamente el anteproyecto de adecuación, reforma y conservación de la A-3 en Madrid que afecta a 67 kilómetros, desde el p.k. 3,8 con la intersección con M-30 en Madrid, hasta el p.k. 70,7 que es límite provincial con Cuenca. Se intervendrá en 15 tramos clave que impactan municipios como Madrid, Rivas-Vaciamadrid, Arganda del Rey, Perales de Tajuña, Villarejo de Salvanés, Estremera y Fuentidueña de Tajo. Además, se realizarán mejoras en 12 km de la N-3 (p.k. 29 a 40,975).
En lo que atañe a Fuentidueña de Tajo, el enlace con la carretera M-240 (hacia Estremera), situado en el punto kilométrico 62+300, se configurará como un semienlace con rotonda en la calzada izquierda.
En cuanto a la circulación, los movimientos desde la calzada derecha se reorganizarán de la siguiente manera: el acceso a Fuentidueña de Tajo en sentido Valencia se realizará desde un enlace anterior, mientras que la salida desde el municipio hacia Valencia se llevará a cabo utilizando el servicio actual, conectando posteriormente con la A-3 en torno al punto kilométrico 63+400.
La autovía A-3, fundamental para la conexión de Madrid con el Levante, encara una de sus reformas más ambiciosas con una inversión de 540,8 millones de euros. El proyecto del Ministerio de Transportes comprende la rehabilitación integral del firme, ampliación de bermas, reordenación y adaptación de accesos, mejoras de drenaje, señalización vertical y repintado de marcas viales. Aunque se mencionan sistemas inteligentes (ITS), las fuentes oficiales priorizan actuaciones convencionales y modernización de enlaces. Se prevé también la adaptación de sistemas de contención y variantes, como la proyectada para Fuentidueña de Tajo. La reforma incrementará la seguridad vial, mejorará la fluidez del tráfico y favorecerá la logística regional en el Corredor de Levante, clave para los desplazamientos y la distribución de mercancías entre Madrid y el Mediterráneo. Se busca optimizar tanto el tráfico de pasajeros como el de carga, con efectos positivos directos en la economía regional.
El proyecto se encuentra en fase administrativa tras la aprobación definitiva del anteproyecto y la tramitación de la Declaración de Impacto Ambiental. A día de hoy, 6 de abril 2026, no existen fechas para el inicio de las obras ni plazos oficiales de ejecución de los tramos, pendiente del avance de trámites y publicación de licitaciones.