La represión durante y después de la Guerra Civil en Fuentidueña de Tajo, dejó múltiples víctimas tanto encarcelamientos con trabajos forzados como fusilamientos por el régimen franquista, el Municipio vivió episodios de tensión por los enfrentamientos ideológicos. Terminada la guerra los primeros días fueron de venganzas cobardes contra las familias, las cuales habían defendido sus ideales (la Democracia establecida, los trabajadores y la República) es por esas personas que se merecen hoy los homenajes y reconocimientos que se realizan por todo el país, para que sus nombres no se olviden y no se borren de la memoria.
Por tal motivo en fechas pasadas se realizó un acto, no político, pero donde se esperaba más asistencia sobre todo de personas de izquierdas, al tratarse de un acto de reconocimiento a aquellas personas de izquierdas de Fuentidueña, que fueron muchas las que sufrieron los efectos de la dictadura, incluso pagando con sus vidas.
Este ha sido el primer homenaje colectivo de un pueblo que se enfrentó con su resistencia republicana a la dictadura franquista, un hito en la recuperación de la memoria histórica de este municipio. Con este acto se comienza a devolver a tantos hombres y mujeres su lugar en la historia de Fuentidueña y su gratitud y reconocimiento a esas personas que lucharon para que hoy tengamos una vida más fácil.
Para poder reivindicar todo lo acontecido en nuestro pueblo con sus habitantes en una guerra en la que de una forma u otra todos perdieron, pero al menos poder reivindicar a aquellas personas que lucharon por sus ideas y que ahora queremos rendirles nuestro homenaje. Tratándose de un municipio en el que todos nos llamamos de izquierdas, la plataforma creada para el reconocimiento a esas personas está en la consideración de colocar un monolito aun teniendo bastantes obstáculos para su realización, aunque supuestamente estamos en un pueblo de izquierdas.
El coloquio-charla fue bastante interesante e instructivo, dirigido por personas bien documentadas sobre los episodios acaecidos en su día, dirigida por Lidia Sotoca, hija del pueblo y licenciada, Carlos Díez, profesor de historia y Juan Luis
Valenzuela licenciado y periodista. Actuó como moderador el concejal Eusebio Rodríguez.
Al no ser un acto político propiamente y como comento anteriormente, se echó en falta bastantes personas, sobre todo de izquierdas, solamente por saber de los acontecimientos acaecidos y de sus familiares de los cuales la Plataforma creada dispone de alguna información, estando está siempre a disposición para su colaboración.
En conclusión, el pueblo que no reconoce su historia está condenado a repetirla.

