Se fue muriendo la tarde.Con el último suspirose unieron nuestros cuerpos.La noche como testigo.Amándonos como se amanlas amapolas y el trigo,miradas locas de amorsin palabras ni escritos.Susurros de pasióngrabados en nuestro oídoproducto de tus encantosque tanto y tanto admiro.Si el silencio de la nocheme impusiera como castigoser preso de tus deseosprívame de libertad,pues mi amor …










