José Balboa En nuestro vivir hay gestos que tienen un valor rayano en lo infinito y que difícilmente nos paramos para analizar: la sonrisa. Cuando me preguntan sobre mi estado de salud intento ser discreto y breve. Salvo en casos excepcionales mi respuesta es siempre la misma: “Virgencita que me quede como estoy”. Además de …







