Aquella mañana, al despertar asomé la cabeza por entre los visillos de mi habitación, descubriendo que mi vecina no es sólo rápida para colocar los asientos navideños, también lo es para retirarlos de su fachada y balcones.Vaya, de nuevo se adelantó. Pensé que si en las ventanas de mi vivienda aún se encendían y apagaban …










